De arenas sanitarias y otras cuestiones

Ya sabéis que tuve gata hace muchísimos años (como 20, jeje) y una de las cosas que más me llamó la atención fue lo que ha avanzado el mercado de los artículos para la (permitidme la licencia, porque no sé cómo se dice) “evacuación” de los gatos caseros.

El que paga, limpia y tiene en su casa el arenero de tu gato eres tú, pero, tratándose de gatos, ya sabes…quien decide el tipo de arena y el arenero que le gusta es él, y a fin de cuentas, tiene sentido… es el que lo usa. En esta nueva entrada vamos a hablar sobre los diferentes tipos de arena que he ido probando, los areneros, y todos los complementos que hay para ellos. También os contaré cómo me organizo para tenerlos siempre limpios y sin olores.

Cuando estaba en la dulce pero ansiosa espera de que llegaran mis gatitas a casa y me dispuse a comprar su arenero y su arena, se me ocurrió, para que la adaptación fuera lo más rápida y fácil posible, preguntar a sus criadores cuál era la arena que usaban. Me di cuenta de que estaba yo un poquito anticuada, cuando me contestó que usaban un tipo de arena aglomerante con oxígeno activo y que el arenero era de salida superior. Yo sólo conocía la arena de toda la vida, la absorbente tradicional  (con o sin fragancia) y los areneros cubiertos o abiertos. Así que me puse manos a la obra a investigar, y de paso a alucinar, con la de cosas nuevas que hay.
Que vaya por delante que, independientemente del tipo de arena que uses con tu minino, si no quieres tener su agradable aroma por la casa, deberás siempre retirar los excrementos y la arena mojada por la orina una vez al día, por lo menos. Independientemente del olor, piensa en tu dulce gatito; a nadie le gusta hacer sus cosas en un baño sucio, y si tu gato es muy exquisito, como mi Linda, que me pilló en mi etapa universitaria y alguna que otra vez se encontró con su bandeja sin limpiar durante cierto tiempo, puede que te lo haga fuera, justo al lado, para decirte “perdona bonita, pero a mí me importa un bledo que hayas estado de exámenes y que ayer, o sea, hoy, llegaras a las mil y tienes sueño, yo ahí dentro no hago nada hasta que me lo limpies”.     

De los tipos de arena, os diré que básicamente hay cuatro:

1-Arena absorbente tradicional. Es la más económica, la puedes encontrar con o sin aroma, pero a mi con olor no me gustan, de ningún tipo, porque en realidad el olor no lo quitan, sino que medio lo enmascaran, es decir, huele a mezcla de cítricos, por poner un ejemplo,  mezclado con pis o caca de tu gato. Con este tipo de arena, tendrás que retirar las zonas que encuentres húmedas, y cada muy poco tiempo cambiarla toda.

2-Arena aglomerante para gatos. La orina del gato se transforma en una bolita, y es comodísima para limpiar. Es la que yo uso, todas las mañanas recojo dos o tres bolitas por gata, además de la caca del día; de vez en cuando repongo para compensar la que he quitado, y cuando veo que ya le va haciendo falta, la cambio toda. Dentro de las aglomerantes, las arenas pueden ser más o menos finas, a mí me han gustado más las arenas gruesas, porque las finas, si tienes un gato como mi Antas, que se afana en enterrar y saca arena fuera, vuelan mucho más y además se le pega mayor cantidad en las patitas cuando salen, y luego la van soltando por la casa.

3-Arena de sílice: Son como pequeños cristales blancos, súper absorbentes pero no aglomerantes. Las piedras se vuelven de color amarillo, y cuando ves que toda ella ya está amarilla, entonces la cambias. Es comodísima, no huele nada, y puedes estar mucho tiempo sin cambiarla, sólo tendrías que retirar la caca del día. Es más cara, pero si lo analizas, compensa, porque dura mucho más. Yo no la uso porque lo intenté, pero así como a Antas le gustó, Goldie no consintió en entrar en el arenero. Ellas son muy de acompañarse al baño, pero cuando Antas entraba en el arenero con sílice, Goldie se iba para el pìso de arriba, donde le dejé otro con su arena de siempre, para no forzarlas a usar la nueva arena, que fuesen probando, pero no hubo forma con ella. Como ya había leído que hay muchos gatos a los que les daba cosilla pisarla, pues lo dejé; con ellas no he tenido problemas con lo de usar los areneros y no voy a arriesgar a que se me desestabilice la gata a cuenta de que a mí me gusta esa arena, que a fin de cuentas, la que la usa es ella.

4-Arena ecológica: Es arena hecha con fibras vegetales, no contamina el medio ambiente, y se puede eliminar por tu wc, aunque de eso yo no me fio, me vaya a ocasionar un atasco. La hay también aglomerante. La probé, y a las gatas les gustó desde el primer minuto, a mí no porque las fibras, al ser muy finitas, se les quedaban pegadas a las patitas y al pelo y me lo ponían todo perdido, así que al final, de momento me quedo con la aglomerante, de arena gruesa.

 

Areneros también hay de diferentes tipos: 

1- Bandeja: A mí estos no me gustan, tienes la arena siempre a la vista, dan más olor, si el gato es muy afanoso en tapar su rastro puede echarte la mitad de la arena al suelo, y si se pone muy al extremo de la bandeja puede hacer sus “menesteres” fuera. Hay gatos que sólo les gustan estos tipos de arenero, sobre todo los que han convivido o conviven con otros gatos y han tenido problemas de convivencia, o se han sentido acorralados en los cubiertos.

2-Cubiertos: Para mí son los mejores, todo se queda dentro, hasta el olor, y los hay con diferentes posiciones para la puerta, os pongo fotos.

3-Autolimpiables: Pueden parecer lo más de lo más, te ahorras la tarea, pero tampoco me gustan, y os diré porqué: limpiar el arenero te servirá para comprobar cómo está de salud tu gato, porque el estado de sus deposiciones puede indicarte si hay algún problema, si no orina puede tener problemas renales, puede padecer de  estreñimiento, etc…

 

A mí la verdad es que no me cuesta nada limpiar los areneros de las gatas, tampoco es que me apasione, pero ya lo tengo como rutina, y así, evito malos olores y además, si lo haces todos los días, no se tarda nada. Recomiendan que si tienes más de un gato, debes poner el mismo número de areneros que de gatos tengas más uno, para que no haya problemas, y si tu casa tiene varias plantas, un arenero por planta, mi casa tiene tres plantas, así que estaba claro que iba a necesitar tres. Los tres que tengo son cubiertos, uno tiene el acceso por la parte superior y los otros dos por el lateral, y el de acceso superior, al no tener puerta, deja escapar más el olor que los otros, pero no deja salir tanta arena si tu gato tiene alma minera, y se dedica a hacer hoyos en la arena. A la hora de limpiarlos, y de comprar la arena, es prácticamente lo mismo. La primera vez gasté más cantidad de arena para rellenar los tres areneros, pero después de eso, la arena que gasto es la misma, porque las gatas no hacen más porque haya más areneros, hacen lo mismo que si tuvieran sólo uno, no sé si me explico, jeje. Uno de ellos casi nunca lo usan. Tengo suerte, y mis pitufas son de horario fijo, tooodas las mañanas, después del desayuno van al arenero, así que yo lo que hago es coger una bolsita e ir a limpiarlo. No sé los vuestros, pero las mías, si no han hecho nada todavía aprovechan ese momento para hacer sus caquillas mientras yo espero, palita en mano. Y encima te miran con cara de “no me metas prisa, porfa, es para que te lo lleves, ya que estás en ello”.

Algo que a mí me va muy bien para recoger las bolitas de aglomerante y los “regalitos” a diario son las bolsitas que venden para recoger la caca de los perros en la calle. Tienen el tamaño justo para un día, claro está que son dos, pero así me olvido de coger otras bolsas más grandes, más incómodas de usar. Además, como son pequeñas, las pongo justo encima de la propia bandeja, para que así, si se me cae arena al meterla en la bolsa, no se me caiga en el suelo. Les hago un nudo, y así pueden ir a la bolsa de la basura sin dejar el olor en el cubo hasta la noche. 

Sin embargo, algo que me pareció muy práctico cuando lo descubrí, pero que no me valió para lo que se venden fueron las bolsas cubre-bandeja. La idea es buena, pones la bolsa en la bandeja, encima la arena, y el día que tienes que cambiar toda la arena sólo tienes que retirar la bolsa, y la bandeja sigue perfecta. Lo malo es que mis gatas se dedican tanto a escarbar que destrozan la bolsa entera, con lo cual, no me vale para lo que se supone que te la venden. Pero las estoy usando para vaciar en ellas la bandeja cuando hago el cambio de arena. Las abro justo al lado de la bandeja, y sólo tengo que volcarla de lado. Mucho más cómodo y rápido. No mancho nada.

La pala para la arena, si es grande, recogerás más fácilmente y acabarás antes. Lo normal es que el arenero tenga dónde colocarla o colgarla, así la tendrás a mano.

También venden unas alfombrillas para recoger la arena que dejan en el suelo cuando salen del arenero, pero no he necesitado comprarlas, tengo unas bastante monas que compré en el chino que cumplen la misma función., y son bastante más baratas. Si alguien las tiene y las ven más útiles que las normales, por favor, que nos lo escriba por Instagram o facebook si no queréis haceros una cuenta wordpress para ponerlo en los comentarios, y luego ya lo edito yo.

Si le vas a cambiar el arenero, deja el viejo por un tiempo, y mete arena usada en el nuevo, a ver si también le gusta. Como son tan cotillas, seguro que le da por entrar en él aunque sea a mirar los primeros días. Y si vas a cambiar la arena, aunque sea de diferente tipo, mézclala con la suya usada, para que vaya acostumbrándose. A Linda pasé de un arenero tipo bandeja por uno cubierto del tirón, a las bravas, y ya por la noche, al notarla muy nerviosa y escondida debajo de una cama, se me dio por ir a ver el arenero nuevo y resulta que llevaba todo día sin hacer nada la pobre. NADA, ni siquiera por fuera. El otro yo ya lo había tirado, no se lo había dejado. Me sentí fatal, destapé el arenero y entonces fue cuando se atrevió a entrar. Recuerda, cualquier cambio, ya sea de arena o arenero debe ser siempre gradual, ellos suelen sufrir mucho con los cambios, sobre todo cuando ya son mayores.

Tu gato necesita su arenero a su gusto, con una arena que le guste limpita, y eso es bien fácil de conseguir, o no?, sólo necesitas dedicarle un poquito de tu tiempo todos los días, es por su bien, y por el tuyo, porque si no, podría buscarse otro sitio que esté más limpio, o enfermar. Y tú, tienes algún otro truco para limpiar el arenero? ¿Tienes dudas a la hora de cambiar el arenero o la arena de tu gato? Escríbeme, prometo contestarte lo antes posible. Hasta el próximo jueves!

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